Qi Gong para la mujer: Alquimia femenina
¿Sabes que en tu interior tienes un elixir de salud y belleza femenina relacionado con tu útero y tu corazón?
¿Y que puedes cultivarlo con la práctica del Qi Gong, alquimia femenina?
Un día después de una clase de Qi Gong, una mujer sabia (cocinera exquisita, herbolaria y divulgadora de temas de salud…), con la expresión de quien descubre un tesoro, me dijo que se acababa de dar cuenta de su elixir interior, que practicar Qi Gong era como darse una ducha de belleza, de bienestar profundo. Alquimia femenina.
Antiguamente, desde la tradición taoísta, las mujeres que practicaban Qi Gong también eran conocidas como “flores celestes” o “inmortales divinas”. Los primeros escritos específicos de prácticas taoístas femeninas datan del siglo XVIII, y ya reconocían la facilidad de la mujer para enlazar la energía de la Tierra con la del Corazón a través de sus órganos sexuales.
La idea del cultivo del Dan o elixir tiene sus raíces en el taoísmo y la medicina china. El lugar físico donde se puede custodiar y nutrir este elixir es el Dan Tian, situado debajo del ombligo, en el interior de la pelvis:
El Dan Tian es la raíz del ser humano, el lugar donde se recogen la esencia y el espíritu, el origen de las cinco energías y la residencia del embrión. Los hombres atesoran allí su esencia (semen); las mujeres atesoran allí su menstruación. Preside el nacimiento y es la puerta de la armonización del yin y el yang”.*
Para las mujeres, cuidar su Dan Tian (campo del elixir) significa tener cuidado de su útero y de su sangre, y al mismo tiempo desarrollar el vínculo consciente a través del meridiano del “Vaso Concepción” o “Ren Mai” de la relación esencial del útero con el corazón.
En las prácticas de Qi Gong para la mujer se utilizan diferentes masajes en puntos de acupuntura que facilitan esta conexión, como el punto energético Tan Zhong (VC17), situado entre los pechos y que nutre la sangre, además de acercarnos a escuchar sinceramente nuestro estado emocional y la sabiduría del corazón.
“La Belleza es esencialmente espiritual. La auténtica Belleza habita en el propio Corazón”. **
La práctica del Qi Gong en las diferentes etapas de la mujer
La mujer puede comenzar a practicar Qi Gong en cualquier etapa de su vida, desde la menarquia hasta la menopausia. Ayuda a vivir los cambios y los ciclos con confianza y plenitud.
Durante la edad fértil, ayuda a regular el ciclo y a prevenir el dolor menstrual que algunas mujeres aceptan como “normal” al haber perdido la capacidad de conocerse y responsabilizarse de su armonía cíclica.
Durante el embarazo, facilita el vínculo con el bebé y prepara la flexibilidad de la pelvis y del periné para abrir el portal del “Palacio celestial” (así es como los taoístas llaman al útero).
En la menopausia, la práctica del Qi Gong adquiere un papel esencial para preservar la vitalidad, sostener los órganos sexuales en su lugar y prevenir prolapsos o incontinencias, reforzar la energía del riñón y minimizar los sofocos, aportando calma y el reconocimiento de los tesoros femeninos más interiores.
Al mismo tiempo, cada etapa de la vida de la mujer y cada fase del ciclo menstrual contiene unos dones y cualidades que están unidos a los arquetipos femeninos ancestrales. Podemos conectar los elementos de la medicina china con las energías de los cuatro arquetipos femeninos: la Doncella, la Madre, la Chamana y la Anciana, que se pueden expresar y reconocer practicando Qi Gongs específicos.
Vincular los arquetipos femeninos a la práctica del Qi Gong, las fases de la luna y las estaciones ha sido para mí una integración que ha surgido a lo largo de los últimos 20 años, reuniendo la experiencia de mi propia práctica y la sabiduría compartida en los círculos de mujeres. He tenido en cuenta la anatomía, la fisiología y las bases energéticas de la medicina china para dar apoyo al autoconocimiento que cada mujer puede realizar como una perla en el camino femenino.
El Qi Gong para la mujer se caracteriza por su belleza: movimientos circulares, graciosos, ondulaciones de la columna para liberarla, automasajes amorosos, apertura y mudras del corazón, respiración ovárica, prácticas taoístas con los huevos medicina (jade y cuarzo rosa)…
“Cada semilla necesita un tiempo para crecer; cada mujer necesita un tiempo para sí misma. La luna crea las mareas. La mujer que está en contacto con su propia naturaleza da la bienvenida al flujo y reflujo de la vida”. ***
Citas:
* Frase de Laozi Zhongjing facilitada por Jordi Vilà.
** Cita de la vivencia del Nu Dan Gong (Alquímia femenina interior).
*** Del libro: Tao de las mujeres. Pamela K. Metz i Jacqueline L. Tobin.
