El verano y el elemento fuego
El verano está relacionado con el elemento fuego porque simboliza la máxima expansión y plenitud de la vida. Es el momento en que la energía alcanza su punto más alto, irradiando calor, luz y vitalidad hacia el exterior. El fuego representa la alegría de vivir, la conexión con los demás y la capacidad de expresar lo que sentimos.
Por eso, en el cuerpo humano, el órgano gobernado por el elemento fuego es el corazón, considerado el emperador de todos los órganos porque dirige la circulación de la sangre y alberga el Shen, nuestra conciencia, mente y espíritu. Su órgano asociado es el intestino delgado, encargado de separar lo puro de lo impuro, tanto en el plano físico como en el emocional.
La apertura del corazón se manifiesta en la lengua, por lo que el habla y la claridad al expresarnos pueden reflejar el estado de esta energía. El color rojo, asociado al verano, nutre simbólicamente este elemento y nos recuerda la fuerza de la compasión y el amor.
Por lo tanto, el verano es un momento para cultivar la alegría, abrir el corazón, fortalecer los vínculos con los demás y permitir que nuestro espíritu brille con serenidad y autenticidad.
Cinco cosas para cuidarte en esta estación:
- Dedica tiempo a actividades que te aporten alegría serena y conexión con los demás. Compartir una comida centrada en los sentidos, saboreando. Conversar con amigos o reír con frecuencia nutre la energía del corazón.
- Practica ejercicios suaves que favorezcan la circulación de la sangre y la calma mental, como el Qi Gong y la meditación, o paseos tranquilos al aire libre durante las horas menos calurosas del día.
- Incorpora alimentos de temporada, frescos e hidratantes, especialmente frutas y verduras, además de las grasas saludables y la proteína que decidas. No bebas refrescos muy fríos y en cambio bebe agua combinada con agua de mar para favorezca el equilibrio hidroelectrolítico. Una bebida buenísima es: mezclar en un litro de agua, 60 ml de agua de mar o 2 gr de sal marina pura y añadir el zumo de medio limón.
- Respeta los ritmos del calor. Evita la sobreexigencia física en las horas centrales del día y procura descansar lo suficiente para que el corazón no tenga que trabajar en exceso. Así nutres la energía yin.
- Cultiva la serenidad y expresa tus emociones con equilibrio. La alegría es la emoción del elemento fuego, pero cuando se vive con exceso puede generar agitación e insomnio. La meditación, la respiración consciente, escribir un diario o simplemente disfrutar de momentos de silencio ayudan a calmar el Shen, el espíritu que habita en el corazón. En medicina china se dice que un corazón sereno permite que la mente esté clara y que la vida fluya con armonía.
Qi Gong para el verano
Este Qi Gong tiene en cuenta el recorrido del meridiano o canal energético del corazón que se inicia en la zona de la axila y acaba en la cara interna del meñique.
A través de las espirales de los brazos creas espacio articular en hombros, codos y muñecas.
El centro del movimiento surge del esternón y se transmite a todo el meridiano llegando al dedo meñique.
Un esternón flexible nos invita a un corazón ligero, con capacidad de relajarse, de descansar y a la vez de florecer.
Permítete explorar, como una danza esta expresión de movimiento en los brazos y el centro del pecho: espirales, aperturas, flexibilidad…
Tu respiración natural y observa cómo se va expandiendo a nivel energético hacia la punta de los dedos.
