Mamografía consciente

Consejos para cuidar tus pechos antes, durante y después

Por Xènia Ros y Sophia Style

 

Mamografía consciente

ULOVEH Watercolor Flower Breast Anatomy

 

Un artículo para que, en el caso de hacerte una mamografía, puedas cuidar tus pechos antes, durante y después de su realización, y participar así de una manera activa en tu salud.

 

Hoy en día, la prueba médica de la mamografía forma parte de la experiencia colectiva de muchas mujeres y es un tema que nos mueve internamente, ya que toca nuestra relación con la salud de manera íntima. En general es una prueba que despierta algunas dudas y miedos, y no es agradable realizarla.

Sin pretender abrir un debate sobre los pros y contras de las mamografías, con este artículo queremos aportarte algunas sugerencias para que, en el caso de hacerte esta prueba, puedas cuidar tus pechos antes, durante y después de su realización, y participar así de una manera activa en tu salud.

 

Una decisión consciente e informada 

Una mamografía es una radiografía de los pechos, que ofrece imágenes de la mama tomada con rayos X. Consiste en una compresión de tus pechos entre dos placas en diferentes posiciones.

Hay dos razones principales por las que se nos propone hacer esta prueba. La primera es que a partir de una edad determinada (según nuestro país), entramos dentro de un protocolo que nos plantea hacernos una mamografía rutinaria para intentar detectar de forma precoz el cáncer de mama.

La segunda es cuando encontramos una anomalía en nuestros pechos y nos plantean una mamografía de diagnóstico, que puede aportar imágenes internas adicionales de los senos que no se incluyen en las mamografías rutinarias.

En relación con las mamografías rutinarias, queremos destacar que el uso de esta prueba para detectar el cáncer de pecho es un tema controvertido, sobre el que podemos encontrar mucha información diversa y polaridad en los argumentos de los beneficios y los riesgos de este protocolo médico.

Te animamos a abrir la puerta a hacer tu propia investigación sobre las mamografías, a hablar con ginecólogas holísticas y profesionales de confianza, con otras mujeres y escuchar tu voz más profunda, para poder llegar a una decisión coherente para ti y abrazar la duda y la dicotomía. Tomar una decisión meditada reforzará tu estado de ánimo, confianza y claridad.

El autocuidado de nuestro pechos 

flores de lotoAntes de hablarte de cómo cuidarte y cuidar tus pechos antes y después de hacerte una mamografía desde una visión holística, queremos animarte a cultivar una relación viva con tus senos.

Te invitamos a crear de manera regular un tiempo de autoamor y autocuidado, en el que te relaciones con ellos desde la escucha profunda y desde el placer. En la tradición taoista, nuestros senos son nombrados poéticamente como dos flores de loto.

El masaje consciente y amoroso de los pechos nos permite ser las mejores conocedoras de los cambios que se expresan durante el ciclo menstrual o momento vital.

Si quieres profundizar en la práctica de masaje de pechos para promover tu salud mamaria, puedes consultar este artículo de Xènia Ros, que también incluye una audioguía.

Paralelamente, podemos incorporar un hábito de autoexploración mamaria de manera amorosa y consciente, siguiendo las pautas indicadas por nuestro centro de salud. Se recomienda hacerla después de la menstruación, o el mismo día de cada mes, y te animamos a que sea un tiempo de relajación, de conexión y de intimidad contigo misma.

Antes de realizar una mamografía 

A partir de la experiencia personal de Sophia, queremos compartir algunas sugerencias que pueden ayudarte a sentirte más preparada.

Valora, por ejemplo, si quieres ir sola o acompañada al hospital o clínica donde te realizarán esta prueba. Puede ser muy reconfortante ir con una amiga íntima o familiar y que te esté esperando cuando salgas de la mamografía.

Aunque vayas sola, te recomendamos conectar con otra persona que pueda acompañarte, y que puedas expresar cómo te sientes antes de ir y después, sobre todo si es la primera vez y te sientes ansiosa.

También te invitamos a conectar con tus pechos antes de la prueba para explicarles a tu manera que van a pasar por sensaciones posiblemente desagradables (frío, presión…). Esta es una manera de acompañarte a ti misma en todo el proceso.

Si vamos con una actitud de apertura y confianza, la relación con el personal sanitario puede ser más fluida. No dudes en hacer cualquier pregunta que tengas o expresar lo que sientes, para que el o la radióloga lo pueda tener en cuenta.

Sabiendo que exponer nuestros pechos a rayos X no es algo neutro ni inocuo, para ayudar a protegerlos de la radiación, la herborista Susun Weed recomienda aumentar la cantidad de carotenos en nuestra dieta durante la semana anterior a la mamografía, con alimentos de color naranja, rojo o verde.

Si es posible, intenta no hacerte una mamografía la semana previa a tu menstruación o mientras la tengas, porque tus mamas pueden estar más sensibles al tacto o hinchadas en esos momentos.

El día de la mamografía, no te pongas desodorante, perfume ni talco. Estos productos pueden aparecer en la radiografía como manchas blancas.

Cómo tendrás que desvestirse de cintura para arriba, es más cómodo si llevas una camiseta o blusa con falda o pantalón, en vez de un vestido.

pechos diversos - vulvalovely

Imagen: Vulvalovely

Durante la mamografía 

Por si nunca te has hecho esta prueba, consiste en colocar tus pechos entre dos placas, usando diferentes posiciones para cada radiografía. Según el tamaño y la densidad de tus pechos, puede tomar más o menos tiempo colocarlos para que las imágenes se vean bien.

Es posible que tengas una sensación molesta y desagradable.

En este momento es muy importante que los relajes y que respires hacia ellos. La respiración profunda y consciente te ayudará también a estar más calmada y centrada.

Te puede ayudar nombrar interiormente algunas de estas afirmaciones (u otra que te resuene más), como: “Cuido mis pechos”, “Amo mis pechos”, “Cada día cuido de mí”,  “Estoy rodeada de apoyo”. 

Si conectas con las visualizaciones, puedes imaginar que hay un huevo de luz dorada que te envuelve a ti y a tus pechos.

Cuando te hayan hecho la radiografía, puede que tengas que quedarte en la sala de espera hasta verificar que la prueba es válida.   A veces necesitan volver a llamarte para mirar una parte de tu pecho con más precisión.

En este sentido, puede ser muy buena idea tener a una persona cercana que esté contigo en la sala de espera y con quien poder compartir la experiencia en lo inmediato.

Te animamos, si no lo sabes todavía, a que preguntes al o a la técnica de radiografía sobre cuándo y cómo te comunicarán los resultados de tu mamografía.

Después de la mamografía

No te sorprendas si tus pechos están más sensibles y quizás doloridos por las presiones recibidas. También puede ser que no notes ninguna molestia.

Cuando llegues a casa, hay varias cosas que puedes hacer para acompañar esta vivencia e integrarla de la mejor manera posible:

Masaje con flores de Bach

Una opción es darles un masaje amoroso con unas gotas de Rescue Remedy (Flores de Bach) disueltas en un gel de Aloe Vera, a la vez que con tu respiración vas aflojando todos los tejidos. Será un bálsamo físico y emocional.

Práctica de Qi Gong medicinal

A nivel más sutil y energético, os compartimos una práctica del Qi Gong medicinal de la mujer (Nu Zi Gong) creado por la doctora Liu Ya Fei, que puede ser de gran ayuda para liberar cualquier sensación desagradable de tus pechos. Consiste en un masaje circular con las palmas de tus manos giradas hacia tus pechos a unos centímetros de distancia, que va a movilizar la energía estancada o bloqueada cómo si un imán recogiera partículas. Con un balanceo y sacudida de los brazos, vas a lanzar esta energía hacia afuera y hacia abajo, hacia la Madre Tierra.

Xènia ha preparado un vídeo que te servirá de guía para hacer esta práctica: Cuida tus pechos con Qigong: limpieza energética

Sopas para fortalecer el sistema inmunitario

A nivel de la alimentación, te recomendamos una sopa de miso (sin pasteurizar), con algas y zanahoria (que ayudan al sistema inmunitario). Te va a reconfortar y te facilitará eliminar de tu cuerpo la radiación de los rayos X. Puedes tomarla durante una semana, variando las verduras: nabos, apio, cebolla, y añadir lentejas, que puede ser también muy nutritivo.

Un buen baño

El terapeuta Vicente San Juan Antón propone una bañera con agua caliente y “Agua de Litines” Es un polvo con el que haces agua carbonatada y alcalina, con litio, que ayuda a limpiar la radiación. Lo puedes encontrar en farmacias, supermercados o por internet. Tienes que poner 10 sobres en la bañera. Si no lo encuentras, puedes sustituirlo por sal marina.

Expresar cómo te sientes

No dudes en darte el tiempo de procesar cómo te sientes a nivel emocional, puedes escribirlo en un diario, o compartir en una escucha activa con otra persona.  En caso de que encuentren una alteración en los resultados esperados de la mamografía y tengas que hacerte más pruebas o haya la sospecha de un cáncer de pecho, todo el acompañamiento emocional que puedas recibir es esencial.

Deseamos de corazón que este artículo te ayude a vivir la experiencia de una mamografía, si decides hacerla, de una manera cuidada y amorosa a todos los niveles.

 

Autoras: Xènia Ros y Sophia Style

Sophia Style y Xènia RosXènia Ros, como terapeuta especializada en Qi Gong femenino, Shiatsu, Gestalt y plantas medicinales, ofrezco mi visión y experiencia en el apoyo emocional y corporal de la mujer en el ámbito de la salud integral. www.taosilvestre.com

Sophia Style, creadora de Mujer Cíclica y facilitadora de grupos, me siento especialmente vinculada con el tema de las mamografías, ya que en mi familia tengo antecedentes importantes de cáncer de pecho. www.mujerciclica.com

Somos dos mujeres que llevamos más de veinte años dedicadas a la salud holística y al empoderamiento de la mujer, desde la conexión con la sabiduría ancestral femenina.

Si quieres conocernos personalmente, ofrecemos cada verano un retiro de cuatro días, “La Tienda Roja”, en el que entre muchas otras prácticas profundizamos en el autocuidado de los pechos y nuestra conexión con la sabiduría ancestral de la mujer.

 

Agradecimientos

Agradecemos la lectura y el feedback recibido sobre este artículo a las ginecólogas Montse Catalan y Arianna Bonato.

Gracias a Valérie Espinasse, Maria Farriols, Jaume Alsina y Carlota Franco por su apoyo y sugerencias.

 

Artículos, libros y otros recursos relacionados

  • Xènia Ros, artículo Masaje de pechos
  • Christiane Northrup, Cuerpo de Mujer, Sabiduría de Mujer, ed.Urano (1994).
  • Pabla Pérez San Martin, Ginecología Natural, ed. Meli Wortmanpara CHJSTN, (2009)
  • Maitreyi D. Piontec, El Tao de la Mujer, ed. Luciérnaga (1997)
  • Susun Weed, Breast Cancer? Breast Health, ed. Ash Tree (1996)
  • Charles D. Simone, Breast Health, ed. Avery (1995)

Tienes a tu disposición otros recursos y más artículos en esta misma  web  y en el blog de Mujer Cíclica

 

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